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Trabajo presentado por
FLAVIA BELLINO (Asociación Marchigiana de ARMSTRONG) en el
Encuentro de Giovanemarche el
17-18 de abril en SAN FRANCISCO (Provincia de CÒRDOBA) Economía, turismo, arquitectura, recreación... todo cambia n el tiempo y con cierta ligereza. También
la lengua cambia en el tiempo. Nuestros abuelos hablaban una lengua muy
diversa al italiano que podemos escuchar o leer. Imagínense
que un marchigiano del ‘300 resucitara y viniera a parar justo en la
periferia de alguna ciudad de Le Marche: no reconocería ni el paisaje ni
la vida. Miraría asombrado y atónito a los caballeros furibundos con
extraños cascos en la cabeza, sobre caballos de hierro. Carruajes pasando
a velocidades alocadas. Torres de vidrio y acero. Y no hablemos de los árboles
metálicos que han crecido sobre los techos de las casas. Pero
peor sería si este caballero tratara de comunicarse con la gente: no lo
lograría, porque con el pasar del tiempo todo cambió profundamente,
incluso la lengua. Nosotros vamos a presentarles las modificaciones de la
lengua y la diferencia entre dialecto y lengua nacional. Lengua Nacional – Dialecto La lengua es un fenómeno que está en permanente transformación, mejor dicho en continua evolución. Hoy en día, se crean palabras y frases nuevas. Al mismo tiempo desaparecen del uso cotidiano vocablos y expresiones que hace poco tiempo eran muy comunes. También reaparecen palabras ya olvidadas, quizá usadas por nuestros abuelos. Hay palabras que cambian de significado. Otras, a medida que pasa el tiempo, agregan a su antiguo significado, otros significados nuevos, enriqueciendo y modificando en tal modo a la lengua. Si quisiéramos saber donde, como o cuando nace una lengua tendríamos que saber que los orígenes de una lengua no aluden a una creación de la nada. Seguramente, hubo algún momento en la historia del hombre en el cual comenzó a usar para la comunicación, los sonidos articulados de su voz asociándolos a distintos significados. Esta fase pertenece a la prehistoria y nosotros podemos hipotizarla. Definimos entonces a la lengua como un fenómeno social que acompaña la historia de los individuos en la sucesión de generaciones y que por eso está sujeta a cambios continuos. En este breve perfil histórico sobre la lengua italiana partimos desde el X Siglo Antes de Cristo. Se considera que a partir del año 2000 Antes de Cristo y por los 1500 años sucesivos, algunas tribus indoeuropeas salieron de su núcleo originario en varias direcciones en busca de nuevas tierras. Algunos se dirigieron al sur, hacia Grecia; otros hacia Asia Menor, hacia la India y hacia Irán. Una parte fue hacia el sur-oeste para ocupar Italia y la costa Dálmata. La zona que va de España al Cáucaso estaba ya ocupada por antiguos pueblos al momento de la llegada de los indoeuropeos, por pueblos del Mediterráneo. Los indoeuropeos, cuando penetraron la península conquistaron las tierras del Mediterráneo. En ese entonces, la lengua indoeuropea se sobrepuso a las lenguas preexistentes. Si bien las tribus que ingresaron en la península eran numéricamente menos consistentes conformaban un grupo mucho mas compacto, ejercitando una presión étnica, cultural y lingüística bastante unitaria, a diferencia de aquellos del mediterráneo que eran distintos entre ellos étnicamente y lingüísticamente. El producto de la fusión entre el elemento mediterráneo y el elemento indoeuropeo son las nuevas lenguas itálicas. En Roma, un siglo antes de Cristo, se usaba un latín de alto nivel literario, filosófico, jurídico, y contemporáneamente se hablaba un latín mas simple, mas accesible a las necesidades comunicativas. Este latín cotidiano no estaba reservado solo al pueblo. Era la lengua hablada por la clase media, y hasta el mismísimo Augusto lo usaba para comunicarse. Es el latín cotidiano que será mas tarde el latín Vulgar, mientras que el latín escrito será el latín Clásico. La expansión política, administrativa y comercial de Roma, arrastra consigo a la colonización cultural y lingüística. El latín vulgar en su difusión se diferenciaba en cuanto formaba distintos focos de evolución asociados a las condiciones ambientales, socioculturales y administrativas. El vulgar en su progresiva expansión se contactó con distintas lenguas con las cuales realizó mezclas e impastos. Hasta que el Imperio Romano se mantuvo fuerte y compacto, la situación lingüística evitó la disgregación. Después del 476 Después de Cristo, año de la caída del Imperio Romano de Occidente, comenzó un proceso de fragmentación. Cuando cayó la autoridad civil, le sigue luego la eclesiástica, que impuso el uso del vulgar evitando la difusión del clásico, ya que las grandes obras paganas se encontraban escritas en latín clásico. Para aumentar la disgregación lingüística intervinieron también las invasiones barbáricas. Ya los registros del escrito y del hablado, o clásico y vulgar se alejan tanto que quienes hablan el vulgar no entienden el clásico. Son pocas las personas capaces de dominar los dos sistemas lingüísticos. Ya en el X siglo vemos consolidarse el vulgar en sectores notariales, comerciales y literarios. Durante el siglo XIII aparecieron grandes obras literarias. Aparece Dante Alighieri, Padre de la lengua, que fue nombrado así porque abilitó a un alto nivel literario el latin vulgar, con su obra máxima “La Commedia”. Dante se convence que los literarios pueden aplicar una función unificante, con efectos de la formación de una lengua italiana. El factor unificante ha sido en hecho, las obras de los autores del trescientos (Dante, Petrarca y Boccaccio). Se equivocó Dante, creyendo que el italiano podría nacer de la mezcla de varios vulgares, considerando que cada región de Italia utilizaba un vulgar diferente, casi incomprensible de región a región. Ha sido el toscano, en particular el florentino que aportó la base del italiano. Este rol prevalente del toscano es solo atribuible al prestigio lingüístico de los autores del trescientos y su asunción de modelos de parte de los literarios del quinientos. La situación geográfica central de la Toscana resulta aceptable por parte de los meridionales y los septentrionales, y ofrece una gran fidelidad al latín originario. En el 1870, después de la liberación de Roma, se hace efectiva la unificación política de Italia. Una nación unida no significó una lengua única. Llevará un siglo mas alcanzar la unidad lingüística. Durante el siglo XX, Italia afronta un proceso de emigración hacia el exterior. La Italia del 900, era en un 70% dialectófona. En 1922, Musolini impone al pueblo restante la escuela obligatoria y realiza un proceso de alfabetización para poder llegar con sus discursos a toda Italia. Durante el gobierno de Musolini, Italia participa y pierde la segunda guerra mundial y se inicia un periodo de crisis total que genera el último movimiento migratorio, pero esta vez de italianos alfabetizados. El movimiento italiano que se produce después del segundo conflicto bélico, se da sobretodo hacia Australia y Canadá. El italiano que emigra después de 1945 es el italiano que fue a la escuela, que conoce perfectamente el dialecto, y que ha sido educado con el conocimiento de la lengua italiana standard. Éste italiano emigrante tiene un conocimiento moderno, bastante profundo de su propia lengua porque él ha conocido los valores y los méritos de la cultura, de la civilización italiana; y éste emigrante entiende el fenómeno Italia, el fenómeno cultural italiano y lo entiende en forma profunda, porque ha sido instruido. Como él ha sido instruido quiere transmitir esta lengua a través de la educación. Tanto en Australia como en Canadá, estos italianos lograron insertarse culturalmente en un modo decisivo. Por esto es Australia tiene status de segunda lengua y en Canadá se estudia obligatoriamente en 18 universidades. Si bien, cuantitativamente los italianos que llegaron a la Argentina era superiores, la calidad del emigrante es distinta. Los italianos que vinieron a la Argentina entre 1870 y 1890 perdieron el vinculo con Italia porque la gran mayoría no tenían modo de comunicarse con los familiares porque eran analfabetos. Además, se encontraron de distintos dialectófonos. Los italianos de Argentina pensaban en el trabajo, en sus hijos. La idea de Italia era la Italia de “paese”, tanto que hoy se habla de una Italia paisana. Los italianos de Argentina se reúnen según la región y no según la nacionalidad. Nuestra política educativa estuvo marcada por la generación del 800, la generación de Sarmiento, de Mitre, que hacían un verdadero culto por la cultura anglo-francesa. Ellos, entonces, impusieron esa cultura a los hijos de italianos que no pudieron defender la patria de sus ancestros porque no tenían la idea de patria. La lengua italiana no tiene un status importante en la instrucción pública argentina. Por eso es importante que reunidos, podamos difundir la lengua italiana para que no quede olvidada en este país que fue sede de la más importante emigración italiana. Trabajo presentado por
FLAVIA BELLINO (Asociación Marchigiana de ARMSTRONG) para el Encuentro
de Giovanemarche el 17-18 de abril en SAN FRANCISCO (Provincia de CÒRDOBA) |