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Federación Marchigiana del Centro – Litoral de la República Argentina (Fe. Ma. CeL) GIOVANEMARCHE UNA BREVE REFLEXIÓN SOBRE EL ROL DE LOS JÓVENES EN
LAS ASOCIACIONES
Estamos convencidos por experiencias propias y ajenas, que ámbito
lógico y natural de actuación de los jóvenes deben ser las Asociaciones
Y ello porque son las células básicas del asociacionismo. Debemos
participar activamente dentro de sus estructuras y Comisiones Directivas.
Creemos que las Asociaciones deben tener, dentro de sus Comisiones Directivas,
un determinado número de cargos para ser desempeñado por los jóvenes,
debiendo ser, además, uno de ellos, el nexo entre las Comisiones
Directivas y las Subcomisión de Jóvenes, a fin de que esta interacción
sea ágil y fructífera.
Si esta participación no se diere en el seno de nuestras
instituciones, debemos conseguirla a través de los mecanismos orgánicos
existentes, esto es, mediante la participación democrática en las elecciones
de sus autoridades, de acuerdo a lo previsto en los Estatutos respectivos. Como lo
hemos expresado, pensamos que la participación de los jóvenes debe darse
exclusivamente en el ámbito de las Asociaciones, y la
única forma de resolver los problemas propios que se presentaren, es solamente
por la vía institucional, desestimando de plano aquellas dudosas
soluciones que representan las llamadas Asociaciones de Jóvenes. Estas
instituciones paralelas, por ser restrictivas, desalientan la expresión
primaria que encarnan las Asociaciones. Además, vulneran las relaciones intra y
extra institucionales que desarrollan éstas y no pueden ni deben
superponerse con las de los jóvenes, ya que sería duplicar esfuerzos con imprevisibles
resultados.
Pensamos que, un activismo paralelo a las funciones de las Asociaciones
es inaceptable por muchas razones, entre las cuales resaltamos que éstas
son, en su funcionamiento autónomas, con poderes no delegados y, además,
las células básicas en las que se canalizan las diversas opiniones,
inquietudes y actividades de los afiliados, así como las Federaciones
-entidades de segundo grado- son los eslabones entre aquellas y la Región.
Por lo indicado, dejamos expresado nuestro formal rechazo al aliento
a la creación de este tipo de Asociaciones Juveniles paralelas, ya que
esto -entre otras cosas- propiciaría que el aspecto formal e institucional del
asociacionismo (las Asociaciones) quede desdibujado.
Lo que sí veríamos con agrado es que se le otorgue un rango a los
descendientes de emigrados marchigianos, comprendidos a partir de los 32 años
(a quienes algunas Asociaciones bien han denominado Jóvenes Dirigentes
Marchigianos), que son aquellos que se desempeñan como comerciantes,
industriales, profesionales, artistas, etc. a los cuales hay que atender y
contener, ya que tanto ellos como quienes tienen menos de 32 años
son los motores, las reservas lógicas e indiscutiblemente, el futuro de las
Asociaciones.
Por último es una seria expresión de deseos de la juventud: que
tanto las autoridades locales como las regionales, verifiquen el cumplimiento de
los estatutos que rigen la vida institucional de las Asociaciones y, además,
la presentación de los certificados de subsistencia otorgadas por los
entes locales competentes, a fin de verificar la existencia las mismas. Documento elaborado y consensuado por
GiovaneMarche de Fe.Ma.CeL.
en
vistas de la Preconferencia
de los Jóvenes Marchigianos
de Sudamérica el 13 de octubre de 2001.
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